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Como en su corta vida hizo siempre lo que le vino en gana, pues ahora no sabe que hacer.

Es natural y más que obvio: Al que faltó control con el tiempo se descontrola.

Ahora, abruma ver los amigos concentrados, ocupados y persiguiendo sus objetivos. Abruma verlos comiendo libros, dominando temas y hablando con elocuencia sobre metas y propósitos. ¿En qué momento se crecieron tanto? O ¿Soy yo el que nunca creció?

Como puedo tener tanto talento para jugar, pericia para vacilar, ingenio para improvisar, para alegrar una fiesta y ser un desastre total en un bendito trabajo.

Es natural, se me descontroló la brújula! Cómo toda la vida hice lo que se me vino en gana, ahora no se que hacer.

Siempre olvidando todo, perdiendo todo, dejando caer todo, haciendo cara de entendí en un juego de póker donde no tengo ni cartas.

Mintiendo tanto que ya ni me creo.

Abruma ver la vida pasar como un río y no tener fuerzas para detenerla, flotando a la deriva con ese fracasado síntoma de anhelar los viernes y odiar los lunes, para salir de rumba, para gritar y luego deprimirme…

Adicto a hacer lo que me viene en gana ahora tengo ganas de todo y de nada, ya hasta se me nota una demacrada apariencia sin pasión ni atractivo. Tal vez un tatuaje cambie las cosas uno que diga: …Viernes!? O un dragón azul como el mar de líos en que me meto. Mejor uno más coherente con mi vida, entonces diga, mierda voy a morir por sobre dosis de nada.

BASTA! No más auto-tortura, esto es una operación a pecho abierto, así que no excedamos el tiempo de exposición.

Es hora de curar, todos sabemos cómo se arregla esto: las lecciones y procesos que nos saltamos en el pasado, debemos iniciarlas ahora mismo, sin postergar, sin procrastinar, solo así se salva esta vida.

>>Comencemos con ejercicio físico 3K cada mañana es mejor que morir de tedio.

Un capítulo de lectura al día es mucho más que horas viendo vídeos sin propósito alguno.

Hacer caso nos cuesta, después de tanta indisciplina.

Clases, talleres, conferencias, sermones, tutorías, lectura en voz alta, más cine arte y menos acción sin sentido.

Es hora de comer verduras y dejar el azúcar, pues hasta el exceso de miel hostiga el paladar.

Tranquilos colegas, descubrir el cancer del tedio es más de la mitad de la solución, así que este paciente se salva.

Yokoi Kenji Díaz

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