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Tengo elementos de sobra, tengo historias traumas y motivos para justificar esa bestia que hay en mí.

Tengo recuerdos contados a detalle con ese rencor morboso para alimentarla y luego dejarla salir de su jaula y que haga estragos. “A mi también me hicieron daño” sale gritando, mi querida bestia.

Si por casualidad un profesional de la salud mental identifica mi bestia y muestra intenciones de cazarla, la «auto-compasión» siempre será un buen mecanismo de defensa.

Sin embargo, debo decir también que es factible, verídico y posible dominar el monstruo, tomar el control y canalizar toda su ira y fuerza en proyección creativa.

Ya usted decide mi querido lector si dejamos que esa bestia cabalgue sobre nuestra vida, sobre nuestros lomos con todo su peso de dolor y amargura, o decide subir sobre ella y domarla. Y es que si no la dominamos perdemos batallas y después de la vergüenza que nos hace pasar esa bestia ya ninguna ofensa importa…

El génesis de un desorden del pasado tiene fuertes repercusiones en el presente, pero no debería estragar también nuestro futuro. Hace años un pensador Romano gritó sobre este conflicto: “Miserable de mí, pues no hago lo que quiero, sino justo lo que no quiero, ¡eso hago! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte?”

La falta de una amorosa y firme autoridad paterna es una de las causas de estos vacíos, temores e inseguridad que después se tornan monstruos.
Hay un interesante simbolismo y contenido psicológico sobre este tema en la película: “El niño y la Bestia” del japonés Mamoru Hosoda. Yo ayer vi Venom con Tom Hardy y me gustó, pero puedo decir de mi propia realidad la siguiente larga pero necesaria frase:

“Antes había una bestia dentro de mi, esta salía y hacía estragos, llevándome a lugares llenos de dolor y vergüenza, hoy la bestia sigue ahí y va conmigo a todo lado, pero hemos echo un trato, yo dirijo, yo soy el cerebro y ella la fuerza. Así, entre los dos mantenemos equilibrio y estabilidad para ganar batallas”

¿Y usted mi querido lector, tiene alguna bestia por ahí que debamos dominar?

Yokoi Kenji Diaz

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